Grillos y la etapa invernal
De apariencia poco agradable, vuelan
por doquier y caen encima de sorpresa. Las espinas de sus patas hincan y no es
nada encantador sentirlos sobre la piel, la ropa y demás tejidos son los
preferidos para ser roídos por sus mandíbulas, su particular canturrear en coro
dan inicio a la etapa invernal en región Costa del Ecuador.
Efectivamente nos referimos a los insectos ortópteros
conocidos como grillos. Estos forman
parte de la familia Gryllidae, habitan en lugares húmedos, debajo de las
piedras, tablas, alcantarillas, basura apilada y son atraídos por las luces brillantes
de los postes de alumbrado eléctrico.
Su ciclo de vida es de un año, el
invierno es la estación ideal para aparearse, poner sus huevos y dejar
asegurada su descendencia, alcanzan a medir de 3 a 4 centímetros de longitud.
Estos insectos no provocan o transmiten ningún mal y aunque en el continente
asiático son apetecidos como fuente de nutrientes debido a que se alimentan de
desperdicios vegetales no se los recomienda como alimento.
Según un estudio realizado por departamento
Entomología (parte de la
zoología que trata de los insectos) de la Iowa State University determina,
qué no todos los insectos son aptos para el consumo y solo los que cumplan las
normas sanitarias respectivas pueden ser considerados una buena fuente de
proteínas, carbohidratos, grasas e incluso de algunos minerales.
Para hacernos la idea, un grillo
puede contener 12.9 gramos de proteína, 5.5 gramos de grasa, 5.1 g. de
carbohidratos, 75.8 mg. de Calcio y 9.5 mg. de Hierro.


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