martes, 21 de enero de 2014

Grillos y la etapa invernal


De apariencia poco agradable, vuelan por doquier y caen encima de sorpresa. Las espinas de sus patas hincan y no es nada encantador sentirlos sobre la piel, la ropa y demás tejidos son los preferidos para ser roídos por sus mandíbulas, su particular canturrear en coro dan inicio a la etapa invernal en región Costa del Ecuador.

Efectivamente  nos referimos a los insectos ortópteros conocidos como grillos. Estos forman parte de la familia Gryllidae, habitan en lugares húmedos, debajo de las piedras, tablas, alcantarillas, basura apilada y son atraídos por las luces brillantes de los postes de alumbrado eléctrico.

Su ciclo de vida es de un año, el invierno es la estación ideal para aparearse, poner sus huevos y dejar asegurada su descendencia, alcanzan a medir de 3 a 4 centímetros de longitud. Estos insectos no provocan o transmiten ningún mal y aunque en el continente asiático son apetecidos como fuente de nutrientes debido a que se alimentan de desperdicios vegetales no se los recomienda como alimento.

Según un estudio realizado por departamento Entomología (parte de la zoología que trata de los insectos) de la  Iowa State University determina, qué no todos los insectos son aptos para el consumo y solo los que cumplan las normas sanitarias respectivas pueden ser considerados una buena fuente de proteínas, carbohidratos, grasas e incluso de algunos minerales.

Para hacernos la idea, un grillo puede contener 12.9 gramos de proteína, 5.5 gramos de grasa, 5.1 g. de carbohidratos, 75.8 mg. de Calcio y 9.5 mg. de Hierro.